La Estimulación Cognitiva pretende
realizar tareas que activen y mantengan
las capacidades mentales. Se incluyen actividades
de estimulación de la memoria, la
comunicación verbal, el razonamiento….
Existe la capacidad en el cerebro anciano,
incluso en el demente, si bien en menor
intensidad, de recuperar habilidades mentales
pérdidas. Esto significa que un mayor
que presenta dificultades en cálculo,
lenguaje, memoria…, puede recuperar
parte de estas capacidades poniendo en práctica
estas facultades, es decir, realizando actividades
que las estimulen: sumas, restas, leer,
escribir, etc. Se trata de una “gimnasia
mental”
Es evidente que en las fases de elevado
deterioro, esta capacidad de recuperación
será nula pero podemos retrasar
la rapidez con la que el cerebro del mayor
se deteriora.
Actualmente la asociación de modernos
fármacos y la Estimulación
Cognitiva retrasan el deterioro, y con ello
también la dependencia hacia otras
personas, mejorando así la calidad
de vida del mayor y sus cuidadores.
La Estimulación cognitiva (cálculo,
lectura, escritura, memorización,
razonamiento, juegos de mesa, manualidades,
etc) pretende mejorar o mantener las funciones
intelectuales a fin de retrasar el mayor
tiempo posible el envejecimiento natural
de la mente o en su caso los efectos producidos
por la demencia u otros trastornos asociados.