A lo largo de la vida de una pareja pueden
surgir periodos de crisis en las que la
pareja se distancia, las discusiones son
frecuentes y aparecen las dudas, el enfado,
la soledad...Es en estos momentos en los
que muchas parejas deciden intentar retomar
aquello que les unió en un principio.
El objetivo de la terapia de pareja es mejorar
la calidad de la comunicación e interacción
de una pareja, y adquieran las habilidades
necesarias para solucionar los problemas
y consigan una relación más
plena y feliz. Para tener intimidad, para
tomar decisiones, y para convivir es preciso
saber comunicarse, escucharse y respetarse.
Para resolver los problemas también.
Todo ello se consigue mediante un proceso
de aprendizaje facilitado por el terapeuta
que actúa como guía.
Cada miembro de la pareja tiene necesidad
de afecto, sexo, compañía,
comunicación, aprobación y
reconocimiento. Por ello, una pareja sólo
tendrá éxito si ambos miembros
se enganchan en acciones y expresan frases
que hacen que el otro se sienta amado y
apreciado.
Esto no significa que una persona tenga
que perder su propia identidad y dedicar
su vida a gratificar a su compañero;
si no que, una pareja con éxito está
basada en un mutuo intercambio de amor y
respeto.
Cuando la pareja acude a terapia no intentamos
buscar la responsabilidad de nadie, sino
que, por el contrario, nos centramos en
la relación y en qué puede
hacerse para mejorar las habilidades de
solución de problemas, disminuir
la tendencia a herirse y aumentar el intercambio
de amor y respeto.