Existen niños
cuya manera de comportarse es diferente al de la mayoría.
Puede que tu hijo no deje de moverse constantemente, lo mira todo,
lo toca todo, no pide permiso, no presta atención, no escucha
cuando se le habla, deja sin terminar las cosas que empieza…
La realidad es que todos los niños son diferentes, pueden
tener alguna característica común (el color del pelo,
la estatura…), pero un niño se diferencia de los demás
en muchos otros aspectos. Por tanto, la necesidad que tiene tu hijo
de moverse y de cambiar el foco de atención constantemente,
es una característica que, entre otras muchas, lo diferencia
de los demás.
Los niños hiperactivos se caracterizan porque desde pequeños
no paran de moverse y son incapaces de estar atentos a un juego
o una actividad un tiempo razonable.
Es importante que reciban ayuda cuanto antes, ya que frecuentemente
puede aparecer retraso en el aprendizaje, problemas de relaciones
sociales y un deterioro de la autoestima si no se les proporciona
la ayuda adecuada a una edad temprana.
Vosotros, los padres, podéis observar el comportamiento
habitual de vuestro hijo y decidir si es conveniente llevarlo a
un especialista para confirmar o descartar un diagnóstico
de Hiperactividad.
En nuestro centro realizamos una valoración individual
del niño, ya que es importante conocer sus aptitudes y habilidades
para poder proponer los cambios necesarios.
Pero además, mediante nuestra intervención, pretendemos
que no solo el niño se adapte al entorno que le rodea, enseñándole
y proporcionándole las herramientas adecuadas para ello.
Sino que también el entorno se adapte al niño, proporcionando
pautas de actuación a los padres y manteniendo un constante
contacto con el centro escolar al que acude el niño para
que su condición de hiperactividad no repercuta en su vida
escolar, social y familiar.
Si la sociedad en la que vivimos estuviera organizada de otra
manera, con una vida al aire libre, menos masificada, con un sistema
educativo más participativo y menos sedentario, hubiera menos
presión hacia los niños para que tengan todos ellos
un comportamiento idéntico, “normal”, los niños
hiperactivos no sufrirían tanto y serían aceptados
por parte de la sociedad tal y como son.
La manera de comportarse que tiene tu hijo no es una enfermedad,
sencillamente, su cerebro funciona de otro modo, lo que le lleva
a la necesidad de moverse con frecuencia y de tener que cambiar
el foco de atención constantemente. Este comportamiento le
puede crear dificultades para adaptarse a su entorno escolar (bajo
rendimiento o fracaso escolar), familiar (problemas de conducta),
problemas en las relaciones sociales (rechazo por parte de sus compañeros)
o personal (ansiedad, baja autoestima, problemas de sueño)
Nuestra intervención tiene como objetivo que el niño
aprenda a controlar su comportamiento para prevenir o resolver la
situación de inadaptación a su entorno.
|