EL TRASTORNO DE APRENDIZAJE NO VERBAL

David tiene 9 años y las tardes haciendo los deberes en casa son interminables, con protestas y enfados con sus padres.

Su profesora dice que es muy lento para realizar las tareas en clase y casi nunca las acaba a tiempo. Cuando las termina, las presenta con muy mala letra, casi ilegible. Pero está desconcertada, porque aunque le ve distraído durante las explicaciones, después comprueba que David las ha entendido.

La clase de gimnasia no le gusta nada y siempre procura evitar las actividades deportivas en grupo.

En el patio, muchas veces termina enfadado con sus compañeros cuando estos  hacen bromas porque él no las entiende, incluso hay días que se aísla de los demás.

En casa también es muy lento y a menudo descuidado. Su comportamiento es bueno, pero a sus padres les desespera su lentitud y parece que siempre está distraído. También les llama la atención que David tiene un vocabulario muy rico y se expresa mejor que otros niños de su misma edad.

Quizás te sientas identifacad@ con algunos de los aspectos que acabamos de describir. ¿Le ocurre esto a tu hij@? Pues bien, tu hij@ no es un niñ@”vag@” como generalmente se les suele catalogar a los niños en estos casos. Lo que ocurre realmente es que exista la posibilidad de que presente un “Trastorno de Aprendizaje No Verbal”. Por ello, lo primero que debéis hacer es acudir a un profesional cualificado que realice una valoración psicopedagógica con la finalidad de determinar los puntos fuertes y débiles que presenta el niño de cara a orientar una intervención educativa.

Estos pueden ser algunos de los signos de alerta más importantes que aparecen en un niño que presenta Trastorno de Aprendizaje No Verbal:

– Lentitud al escribir.

– Tiene mala letra.

– Le cuesta organizarse en la hoja de papel (se salta renglones, no respeta los márgenes…).

– Su lectura es fluida, pero no comprende bien.

– Presenta dificultades de coordinación motriz (para atarse los cordones, descoordinado en sus movimientos…)

– No comprende las expresiones de doble sentido, los gestos  y se muestra ingenuo.

– Oralmente se expresa mejor de lo que se espera para su edad y posee un vocabulario muy rico.

Todo ello provoca un malestar significativo en el niñ@, por lo que si sospechas que su hij@ puede identificarse con estos síntomas acuda a nuestro Centro de Psicología y Pedagogía PSICOFER donde realizaremos una valoración psicopedagógica para poder dar una respuesta lo más temprana posible a sus dificultades.