Todo aquel que está
casado o lo ha estado ha tenido problemas de pareja. A lo largo
de la vida de una pareja pueden surgir periodos de crisis en las
que la pareja se distancia, las discusiones son frecuentes y aparecen
las dudas, el enfado, la soledad... Es en estos momentos en los
que muchas parejas deciden intentar retomar aquello que les unió
en un principio.
Hay ocasiones en las que estos problemas nos hacen plantearnos
si vale la pena seguir esforzándonos por mantenernos unidos.
Es aquí donde aparece un puno de inflexión, es decir,
es en estos momento cuando debemos contar con
recursos que nos permitan valorar la situación
en la que nos encontramos de manera realista y tengamos las habilidades
necesarias para plantear los problemas y las posibles soluciones
a nuestra pareja. De esta forma seremos capaces de tomar la decisión
correcta.
Una parte importante de las relaciones, es saber asumir las dificultades
que se nos plantean y saber afrontarlas de manera adecuada junto
con nuestra pareja. Esto no resulta una tarea fácil, sin
embargo, es posible aprender a
hacerlo y conseguir una vida en pareja más feliz.
Cada miembro de la pareja tiene necesidad de afecto, sexo, compañía,
comunicación, aprobación y reconocimiento. Por ello,
una pareja sólo tendrá éxito si ambos miembros
os enganchais en acciones y expresan frases que hacen que el otro
se sienta amado y apreciado.
Esto no significa que una persona tenga que perder su propia identidad
y dedicar su vida a gratificar a su compañero; si no que,
una pareja con éxito está
basada en un mutuo intercambio de amor y respeto.
El objetivo de la terapia de pareja es mejorar la calidad de la
comunicación e interacción de una pareja, y que adquiráis
las habilidades necesarias para solucionar los problemas. De esta
forma, conseguiréis una relación más plena
y feliz.
En nuestro centro os enseñaremos técnicas que os
ayuden a tomar decisiones, comunicarse, escucharse y respetarse.
Volveréis a recuperar esa intimidad que teniais al comienzo
de la relación. Todo ello se consigue mediante un proceso
de aprendizaje facilitado por el terapeuta que actúa como
guía.
Cuando la pareja acude a terapia no intentamos buscar la responsabilidad
de nadie, sino que, por el contrario, nos centramos en la relación
y en qué puede hacerse para mejorar las habilidades de solución
de problemas, disminuir la tendencia a herirse y aumentar el intercambio
de amor y respeto. En definitiva volver a ser felices el uno junto
al otro.
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