¿Has perdido
recientemente a un ser querido? Probablemente te invadan multitud
de emociones: una gran tristeza, sensación de soledad, quizás
un sentimiento de culpa, etc.; y pensamientos como “No es
justo”, “No podré superar esta pérdida”,
“No volveré a ser feliz sin la persona amada”.
Esta pérdida, supone un gran dolor. Durante un periodo
de tiempo puedes sentirte perdido, solo e indefenso.
Todo ello puede llevarte a no poder dormir, cambios en el hábito
alimenticio, dejar de relacionarte, soñar con la persona
pérdida, evitar recordar o llevar consigo objetos de la persona.
Este proceso de duelo es algo inevitable y normal ante la pérdida
de un ser querido. Con el paso de los meses esta emociones se atenúan
dejando paso a los recuerdos positivos y los sentimientos positivos,
y de esta manera ir poco a poco recuperando nuestra vida. Sin embargo,
hay señales que deben alertarnos ante la conveniencia de
consultar con un profesional:
- Intensos sentimientos de culpa.
- Sensación de que no va a recuperar su vida.
- Inquietud o depresión prolongada.
- Ira incontrolada.
- Dificultades continuadas a la hora de llevar a cabo las
actividades del día a día, etc.
Si cree que se encuentra en una situación de la que no le
resulta sencillo salir o es familiar de alguien en esta situación,
consúltanos.
En nuestro centro tenemos amplia experiencia en intervención
en casos de duelo. En primer lugar realizaremos una entrevista en
la que determinaremos el estado emocional el que te encuentras y
concretar así unos objetivos.
Durante la intervención enseñamos a vivir con la
pérdida, de manera que esta ya no se viva de manera dolorosa,
si no que sean los recuerdos positivos los que afloren cuando recuerdas.
Para ello, enseñamos herramientas para aprender a mitigar
el dolor que sentimos y más adelante rehacer nuestra vida
para vivirla nuevamente de mane plena y feliz.
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