La ansiedad es una emoción que todos
hemos sentido en alguna ocasión.
Los motivos son varios: amor, un examen,
una separación, la espera de algún
acontecimiento...
En esos momentos sentimos como el corazón
se acelera, un nudo en el estómago
o comenzamos a sudar. Esta es una reacción
normal y necesaria para enfrentarnos a determinadas
situaciones de la vida. Por tanto la ansiedad
es algo sano y positivo, siempre que sea
en momentos puntuales.
Sin embargo, cuando estos síntomas
se dan de forma continuada interfiriendo
en nuestra vida cotidiana y creando un malestar
es cuando la ansiedad se convierte en algo
negativo y perjudicial para la persona.
El temor aparece de repente e inesperadamente
o está presente de manera continuada.
Existen varias formas de ansiedad. Las
más comunes son: