Todos sentimos inquietud
e inseguridad al conocer a personas nuevas, pero una vez superado
el momento inicial somos capaces de disfrutar. Sin embargo, las
si experimentas un grado de ansiedad elevado y en vez de convertirse
en una situación agradable con el paso de los minutos, se
transforma en una sensación cada vez más desagradable
e intensa; quizás te sientas identificado con estas sensaciones:
- Sequedad de boca.
- Palpitaciones.
- Falta de concentración.
- Rubor.
- Temblor en las manos en la voz.
- Sudoración.
- Preocupación por ser el centro de antención.
- Preocupación por si el resto del grupo se da cuenta
de su nerviosismo.
- Pensarán que soy tonto”.
Todo ello conlleva a que sientas una constante preocupación
a que te presenten a alguien, a tener que acudir a una reunión
de trabajo, a una fiesta, a dirigirte en voz alta a un grupo de
personas, a tener la sensación de que todos nos miran y nos
desvalorizan.
La ansiedad social es una fobia compleja ya que nos vemos obligados
a vivir en sociedad y por ello el miedo aparece en infinidad de
ocasiones a lo largo del día.
La timidez es una forma atenuada de fobia social. La persona tímida
es cautelosa y no se arriesga a equivocarse, como no practica no
avanza. Se impide a si mismo conseguir aquello que quiere ya que
no se valora.
Si te encuentras en cualquiera de estas situaciones y deseas cambiar,
consúltanos. Te enseñaremos nuevas habilidades con
las que enfrentarte a esas situaciones que tanto te angustian; aprenderás
a disfrutar de las relaciones sociales.
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