En ocasiones sentimos
que muestro hijo adolescente ya no nos respeta y lo que es peor,
se comporta de manera que está perjudicando seriamente sus
opciones de futuro.
Cuando nuestro hijo se comporta de manera agresiva, ya sea en
casa o en el colegio, es el reflejo de que algo no está bien
en su vida. Puede que no se valore a sí mismo y por eso adopte
esa actitud defensiva, puede que sienta que los adultos de su entorno
no le valoran o no le comprenden, puede que carezca de las habilidades
necesarias para resolver los conflictos que le surgen de manera
adecuada, etc.
Existen diversos motivos por lo que tu hijo se está comportando
de esa manera, por eso desde nuestro centro os ayudamos a determinar
las causas de este comportamiento y trabajamos con tu hijo para
lograr los siguientes objetivos:
- Mejorar su autoestima.
- Enseñarle habilidades sociales para afrontar los problemas
que le surjan tanto con profesores, compañeros, amigos
y familiares.
- Darle pautas de autocontrol
- Dotarle de las herramientas necesarias para comunicarse de manera
eficaz, consiguiendo que se exprese de manera adecuada. Es decir,
no recurra a insultos y desprecios, si no que sepa expresar su
malestar o su petición de manera correcta.
Dado que esta situación generalmente afecta a toda la familia
es importante realizar un trabajo paralelo con los padres con el
fin de dotaros de estrategias descontrol del comportamiento de vuestro
hijo, así como mostraros técnicas que fomenten comportamientos
positivos en el seno de la familia.
Con todo ello, podemos lograr que nuestros hijos recuperen de
nuevo la sonrisa y encaminen sus pasos hacia las metas que ellos
se han propuesto. Contarán con el apoyo de todo su entorno,
profesores, compañeros y amigos y por supuesto vosotros,
su familia y se sentirán valorados por sus logros.
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